Las emisiones de energía relacionadas con la minería equivalen al 6% de las emisiones totales del Perú

25/05/2015 - Lamula.pe
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El Perú se convertirá en el segundo país a nivel mundial, luego de Brasil, en implementar el Sistema de Estimación de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (SEEG).

Uno de los objetivos de la iniciativa es proporcionar información de calidad sobre las emisiones estimadas de gas de efecto invernadero (GEI) de modo transparente y permanente, así como ampliar la capacidad de la sociedad civil para comprender y anticipar las tendencias relacionadas con los GEI y la política pública. Asimismo, mediante el SEEG es posible obtener estimaciones anuales de emisiones; informes analítico, sectorial y temático. Es una plataforma pública en línea.

La intención es que esta herramienta pueda ser desarrollada para el seguimiento y la potenciación del papel de la sociedad civil con respecto a la emisión de GEI, un mecanismo útil en la lucha contra el cambio climático y la mejora de las políticas públicas.

“El SEEG le permitirá a los peruanos comprender qué son las emisiones de GEI en el país, cómo están distribuidas, cuáles son los sectores qué más contribuyen, los que menos contribuyen, y cómo podemos hacer para que en el largo plazo el desarrollo del Perú sea con la mejor calidad de emisiones posibles”,  explica aLaMula.pe el creador de esta iniciativa, Tasso Azevedo, uno de los brasileños más influyentes en el mundo, según la revista estadounidense Times, y quien estuvo en Lima esta semana para hacer la presentación.

Todos los países deberán reducir su emisiones para alcanzar el reto de limitar el crecimiento de la temperatura global en 2 centígrados. Si uno no conoce de dónde vienen las emisiones, cuál es la trayectoria, cómo han crecido, no se puede hace una acción efectiva. “La idea con este sistema es tener información actualizada, consistente y que sea transparente para promover un debate sobre una economía de bajo carbón”, añade.

Brasil emite 7.8 toneladas de GEI por habitante, mientras que el Perú, 5.3 toneladas.

Ya el año pasado, durante la COP20 que se llevó a cabo en Lima, Azevedo había mostrado su preocupación por las altas emisiones de GEI y la falta de control y monitoreo actualizado de parte de los gobiernos. También incidió en la particularidad de nuestro país al contar con tantos proyectos mineros.

“En el Perú las emisiones de energía relacionadas con el sector minero más las emisiones específicas del proceso industrial de ese sector equivalen al 6% de sus emisiones totales. La parte que más contribuye en el sector energético es el transporte y la generación de energía eléctrica”, nos dice.

¿QUÉ ES LO RECOMENDABLE PARA REDUCIR LAS EMISIONES?

“Toda la cuestión de eficiencia energética, tener procesos y máquinas más eficientes y que consuman menos energía, y maximizar el uso de la energía eléctrica es una buena opción. Pero hay una parte de la emisión más difícil: la emisión de la transformación de los minerales en los productos finales. Por ejemplo, para hacer acero o purificar el mineral hay emisiones que son intrínsecas. La mejor forma para llevar a cabo un proceso industrial debe contemplar contar con una fuente de carbono que sea vegetal antes que mineral. Cuando crece la vegetación, capta carbono; cuando quema, emite. Esto es algo que se discute no sólo en minería sino también en otras industrias, como el cementero, que emite casi 5% de las emisiones globales de carbono”, explica.

El SGEE permitirá que el Perú tenga sus datos actualizados y así poder analizar las emisiones de GEI por periodos. “Los peruanos entenderán lo que ha ocurrido en cuanto a emisiones durante los últimos años, hará posible conocer la tendencia y hacia dónde vamos. Así, el aporte es contribuir a la información nacional y generar debate y políticas públicas que maximicen la eficiencia energética, la eficiencia de emisiones, de manera que podamos contribuir para enfrentar el cambio climático”, resalta.

“El sol está en cada esquina, por lo que la energía es muy fácil de conseguir. Debemos trabajar para que los países en desarrollo se convenzan de que es necesario pasar de usar combustibles fósiles a energías renovables”, señala Azevedo.

Tasso señala que en Brasil, el sistema logró cambiar la manera de debatir el tema, porque ahora hay más información. “Pero sobre todo identificamos un crecimiento muy fuerte de emisiones, sobre todo en cuanto a energía eléctrica. En los tres últimos años vimos que ha habido un crecimiento de las emisiones de los automóviles, muy por encima del crecimiento económico, y es que la política de apoyo a la producción de etanol para vehículo sufrió una caída, se consiguió más combustibles fósiles en desmedro de los biocombustibles”.